La diferencia real entre médium, clarividente y vidente

por Xavi Vall

¿Te has preguntado alguna vez cuál es la diferencia entre médium, clarividente y vidente?

Lo pregunto porque veo en internet muchísimas personas totalmente confundidas con este tema. Se mezcla todo. Se confunde lo que es un vidente con lo que es un clarividente y con lo que es un médium. Y claro, cuando una persona no sabe qué hace realmente cada uno, tampoco sabe a quién acudir cuando necesita acompañamiento sobre la situación que viene a resolver.

Por eso hoy quiero darte una explicación clara, directa y definitiva sobre lo que realmente hace cada uno.

 

¿Qué es un vidente?

El vidente es la persona que tiene la facultad, en el tercer ojo o sexto chakra, de sentir lo que hay alrededor.

Percibe lo que está a su vuelta.

Percibe emociones.

Percibe lo que tú sientes.

Pero aquí hay algo importante que quiero dejar muy claro, el vidente no ve.

El vidente siente.

Por eso, cuando alguien dice que es vidente pero luego afirma que ve imágenes, entidades o escenas como si estuviera observándolo todo, esa información no está del todo correcta.

El vidente trabaja desde la percepción. Desde la sensibilidad. Desde la capacidad de captar lo que hay alrededor.

 

¿Qué es un clarividente?

Aquí entramos en otro nivel.

El clarividente sí puede ver lo que hay alrededor, pero no con los ojos físicos. Ve a nivel multidimensional. Ve a diferentes vibraciones. Y cuando hablo de diferentes vibraciones, hablo de diferentes velocidades en las que se mueve cada energía.

Por eso el clarividente puede ver el pasado, presente y futuro al mismo tiempo, en diferentes velocidades.

Luego, con su desarrollo, con la práctica, con la experiencia de ir consultando personas y situaciones, va entendiendo qué fue primero, qué pertenece al pasado, qué está ocurriendo en el presente y qué corresponde al futuro.

Eso se va afinando paso a paso con el entendimiento de cada uno, hay algunos que lo tienen más desarrollado que otros.

 

El clarividente no solo ve. También puede tratar lo que le está ocurriendo a una persona cuando llega a consulta, que ésta no sabe ponerle nombre a lo que le pasa.

Por ejemplo, una persona puede venir con un problema y no saber si lo que arrastra tiene relación con un bloqueo, un trauma, un karma, una maldición, un ancestro, un contrato o una situación energética concreta. El clarividente puede ver qué está ocurriendo ahí y trabajar exactamente sobre eso que se está tratando ese día.

Y esto es importante porque cuando entiendes la diferencia, ya sabes mejor a qué facultad y a qué tipo de persona acudir para resolver lo que te ocurre.

La clarividencia también está relacionada con el tercer ojo, con el sexto chakra, y es fundamental que esté bien desarrollada en las personas que trabajan este tipo de temas.

 

¿Qué es un médium?

El médium también trabaja desde esta facultad del tercer ojo, del sexto chakra, pero su función es distinta.

El médium es quien canaliza, habla o se comunica con seres fallecidos.

Pero no solo eso.

También es quien trabaja con las toxicidades del cuerpo físico y energético. Es quien acompaña a sacar, a transmutar las toxicidades, lo que está cargando a la persona.

Lo explico de forma muy simple; así como el camión de la basura se lleva los desperdicios en un vecindario, pues el médium transmuta, «se lleva» toda esa “basura” energética que una persona puede estar cargando encima.

Por eso el trabajo del médium no se limita sólo a contactar con familiares fallecidos.

 

Y aquí hay un matiz importantísimo.

Mucha gente cree que el trabajo del médium consiste simplemente en hablar con los muertos y ya está. Pero no. Eso no es todo. Y muchas veces lo que se ve en películas, series, programas de televisión o contenidos de entretenimiento ha confundido aún más este tema.

 

El error de muchos programas sobre fantasmas

He visto muchos programas donde entran a lugares, conectan con presencias, describen emociones, escenas, traumas o hechos violentos que ocurrieron allí, y convierten eso en espectáculo.

En todos los casos, lo que están tocando no es con el alma en paz, sino una energía residual. Es decir, lo que quedó de esa persona, sus emociones, su dolor, su trauma, su odio, lo que pensaba cuando ocurrió en ese momento, lo que sintió.

Toda esa energía que aún no se ha transmutado ni ha hecho el tránsito bien, se le conoce como fantasma y queda vagando en el planeta Tierra.

El problema es que se conectan con eso, hacen un programa alrededor de eso, entretienen a la gente con eso… pero esa energía sigue ahí. No la armonizaron. No la ayudaron a ir al origen, a donde Dios, al universo, a la fuente, a la luz o cómo tu le llames.

Entonces el contenido puede entretener, pero no resuelve nada.

 

Por eso muchas veces hay tanta carga, tanta violencia y tanta desarmonía en ese tipo de situaciones; porque se está conectando con una energía residual, no con el alma ya armonizada.

 

Lo que hace un médium facultado

Un médium facultado lo que hace es tomar esa energía tóxica o desarmónica y la transmuta, la armoniza y acompaña a esa alma para que esté en paz y vuelva a donde Dios, al origen, la luz, la fuente, etc.

Y una vez que eso se ha hecho, entonces sí puede traer al alma ya armonizada para que le transmita los mensajes o lo que realmente desea comunicar en ese momento.

Porque no se trata de quedarse hablando con lo que esa persona fue desde su trauma, su rabia o su dolor, sino de transmutar esa energía y luego permitir que el alma transmita lo necesario desde la armonía.

 

Cuando un fallecido queda pegado a un familiar

Hay casos en los que una persona fallecida queda pegada a un familiar porque siente que no era su momento, o tenía algún tema por hacer o un tema por resolver o algo que comentar o por no perdonarse ni perdonar su entorno, entre otras situaciones que se consultará.

El familiar comienza a sentir una carga, como un peso en la espalda, en los hombros o en el omóplato derecho; sensación de pesadez; pensamientos intrusivos; olores que recuerdan a esa persona; o estados emocionales de angustía, rabia. Su vida como que se detiene, tiene bloqueos, sensación de que nada avanza.

Hay personas que sienten un vacío muy profundo, ganas de aislarse o una tristeza que no comprenden.

En este tipo de casos, no es asustar a nadie ni romantizar el sufrimiento. El trabajo es saber transmutar y armonizar esa energía.

Un médium facultado toma esa energía, la transmuta, la armoniza y luego trae al alma.

 

¿Qué es el alma?

Tu alma es tu banco de información personal e intransferible.

Ahí está todo lo que fuiste.

Todo lo que hiciste.

Todo tu pasado hasta ahora.

 

Ahí está tu historia completa, tus experiencias, tus emociones, tus aprendizajes y también muchas de las energías que te acompañan hoy.

 

Durante una sesión, lo que se hace no es entrar en toda tu vida privada ni acceder a todo absolutamente. Eso no funciona así.

 

Tu alma transmite solo la información necesaria sobre los temas que vienes a trabajar en la sesión.

 

Y esto también lo aclaro porque muchas personas me preguntan si voy a poder acceder a toda su información o a todo lo que han vivido.

La respuesta es no.

 

No solo por ética y respeto, sino porque el alma es sabia. El alma muestra lo que necesita ser comprendido, liberado o trabajado en ese momento. Nada más.

 

Y además, yo tengo un principio muy claro, de que nunca voy a juzgarte.

 

¿Qué hace el canalizador?

El canalizador crea un canal de comunicación con la glándula pineal a los mundos espirituales y entre todas las energías presentes, incluído el Alma.

La canalización es una facultad que está en el séptimo chakra.

Tiene que tener una gran sabiduría, protección y entendimiento para saber a dónde entra, con qué energía se conecta, si realmente canaliza a las almas, saber poner límites, etc.

Porque si no lo hace bien, podría contaminarse él y al mensaje.

Tiene que hacer una preparación interna y externa (evitar el flúor y lo que calcifique la glándula pineal) antes de canalizar y estar totalmente limpio energéticamente y armonizado.

Es importante saber hacerlo bien porque lo pueden parasitar.

Sin embargo, si tiene las herramientas correctas puede canalizar de forma armónica.

 

Entender la diferencia lo cambia todo

Cuando entiendes la diferencia entre vidente, clarividente y médium, dejas de meterlo todo en el mismo saco.

Empiezas a comprender qué hace realmente cada facultad y para qué sirve cada una.

El vidente siente.

El clarividente ve lo invisible, trata y armoniza.

El médium se transmuta, armoniza y comunica.

Y el alma muestra la información necesaria para ayudarte a comprender lo que estás viviendo y liberar lo que ya no necesitas seguir cargando.

 

Si sientes que hay algo en tu vida que no logras entender, si notas cargas, bloqueos, pesadez, confusión o situaciones que se repiten y quieres trabajarlas de verdad, puedes agendar una sesión conmigo.

 

Soy Xavi Vall, canalizador, clarividente y médium, y te acompaño a liberar bloqueos, comprender lo que te ocurre y trabajar lo que tu alma necesita mostrar en este momento.

 

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